La importancia de una buena alimentación rica en vitaminas para la salud del sistema inmunológico

Para estos días seguramente más de alguno le tocó volver a la oficina o al lugar de trabajo y en tiempos de pandemia es obvio que nos preocupe nuestro sistema inmunológico.

Y claro que el estado nutricional influye cuando de protección ante un contagio y también en la convalecencia en tiempos de COVID-19 por eso hoy quiero recomendarte algunas fuentes alimentarias vitaminicas importantes para mantener tu sistema inmunológico en óptimas condiciones:

Vitamina C

Esta vitamina ayuda a la síntesis y el metabolismo de la tirosina, el ácido fólico y el triptófano, la hidroxilación de glicina, prolina, lisina, carnitina y catecolaminas. También aumenta la absorción de hierro en el intestino. Es un excelente antioxidante, ya que protege al cuerpo de diversos efectos perjudiciales como los radicales libres, los contaminantes y las toxinas, por lo cual tiene un papel importante en el sistema inmunitario

Cuando pensamos en mejorar el sistema inmune no puede faltar la vitamina C ya que también se ve involucrada en:

  • Mejora la integridad de la barrera epitelial, ya que promueve la síntesis de colágeno.
  • Regula la respuesta inmunitaria a través de sus propiedades antivirales y antioxidantes.
  • Reduce la duración y severidad del resfriado común.
  • Reduce la incidencia del resfriado común y la neumonía en sujetos que practican ejercicio físico intenso o que viven en entornos con mucha gente.

Vitamina A

Esta vitamina participa en gran cantidad de funciones fisiológicas como la visión, crecimiento, reproducción e inmunidad. Por lo tanto, es evidente que enfermedades agudas o severas, así como infecciones recurrentes, pueden conducir al desarrollo de la deficiencia de esta vitamina.

Vitamina D

La vitamina D3 posee una acción inmunoreguladora, inhibiendo la proliferación de linfocitos T (células especializadas en el sistema inmune) y la producción de inmunoglobulinas (anticuerpos).

Una de las funciones principales de la vitamina D como agente inmunomodulador es su capacidad para prevenir o suprimir enfermedades de tipo autoinmune.

Esta vitamina se obtiene principalmente mediante la exposición de 15 a 30 minutos al sol, pero también la podemos encontrar en ciertos alimentos

Vitamina E

Esta vitamina es un importante un antioxidante (molécula capaz de retrasar o prevenir la oxidación de otras moléculas) soluble en lípidos (grasas).

Las membranas celulares están enriquecidas en vitamina E debido principalmente a su composición en ácidos grasos poliinsaturados con el objeto de reducir el riesgo del daño oxidativo.

La suplementación de vitamina E en la dieta es beneficiosa para la regulación del sistema inmune, mejorando la resistencia frente a las infecciones por consiguiente este micronutriente reduce significativamente el riesgo de adquirir infecciones respiratorias.

Vitamina B6, B12 y ácido fólico

La vitamina B6 es esencial para una amplia variedad de reacciones metabólicas, constituyendo un factor crucial para la síntesis de aminoácidos y por consiguiente para la síntesis de anticuerpos.

Estas dos vitaminas juegan un papel importante en la biosíntesis de ADN. Esta característica produce una modulación del sistema inmune.
El ácido fólico ejerce un papel esencial en el metabolismo de los ácidos nucleicos y en la biosíntesis de proteínas, en colaboración con las vitaminas b6 y b 12.

La deficiencia de folato reduce el número de linfocitos T (células especializadas en el sistema inmune) circulantes en sangre. La deficiencia de ácido fólico también puede verse traducida en anemia y en malformaciones congénitas.

Recuerda que la clave de una vida saludable es una alimentación balanceada, adecuada y equilibrada, sumado a hábitos saludables. Por ello la inmunonutrición es la clave para el regreso al trabajo.